Cuando la noche te hare desconfiar
yendo por el lado del río.
La paranoia es, quizás,
nuestro peor enemigo.
Cubrís tu cara y tu pelo también,
como si tuvieras frío.
Pero en realidad
te querés escapar de algún lío.
Dejenme en paz,
no quiero más,
no hay esperanza en la ciudad.
Mi amada está lejos de acá,
en un país hipernatural.
Cuando la luz de gas y alquitrán
cubra tu cuerpo podrido.
Toda tu caretez, mi amigo, no tendrá sentido.
y si te asusta este canto final,
o no le encuentras sentido,
podes cambiar el dial
y escuchar algo más divertido.












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